1° Corintios 15:58
Permanezcan fuertes y constantes. Trabajen siempre para el Señor con entusiasmo, porque ustedes saben que todo de lo que hacen para el Señor es útil.
Durante el día, todo tenemos que hacerlo como para el Señor: en nuestro hogar, en los estudios, en el trabajo, incluso en el tiempo de descanso.
No trabajemos más con desgano, quejas, mal humor. Al contrario, servir con entusiasmo al Señor y a los demás, y no solamente prosperaremos nosotros sino que seremos clave para la transformación de nuestra nación.
Orá así: Padre Dios, acepto este desafío y te entrego mi vida para servirte en todo lo que haga. Necesito que trabajes a mi lado, para hacer prosperar mi casa, bendecir a los demás, y hacer mi parte para transformar mi nación. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Jueves!