1° Corintios 2:4-5

1° Corintios 2:4-5

Ni mi palabra ni mi predicación se basaron en palabras persuasivas de sabiduría humana, sino en la demostración del Espíritu y del poder, para que la fe de ustedes no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

A diferencia de otras religiones y filosofías de aquel tiempo, el apóstol Pablo no enseñaba con palabras humanas sabias, sino que presentaba a un Dios vivo, demostrando con milagros extraordinarios que todo era posible para Él.

Te ánimo a que te apoyes en Jesús, experimenta cotidianamente una vida sobrenatural, levanta tu mirada cada día al cielo, creyendo que de allí siempre vendrá tu ayuda.

Ora así: Padre Dios, pongo toda mi fe y confianza en Vos, sabiendo que siempre estás a mi lado para guiarme y ayudarme con tu brazo todopoderoso. En el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Martes!