1° Cronicas 28:20
David le dijo a su hijo Salomón: ¡Anímate y esfuérzate! Pon manos a la obra, y no temas ni desmayes. El Señor mi Dios estará contigo. No te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa del Señor.
No se logra un título sin estudiar, tener riquezas sin trabajar, alcanzar metas sin esforzarse, construir tu casa perdiendo tiempo en las redes.
Para alcanzar los buenos planes que Dios tiene para tu vida, ¡anímate y esfuérzate! El Señor siempre hace Su parte, te corresponde a vos hacer la otra.
Ora así: Padre Dios, gracias por animarme con tu Palabra a romper con la pasividad y esforzarme para concretar tus propósitos en mi vida. ¡Manos a la obra! En el Nombre poderoso de Jesús, amén.
¡Bendecido Martes!