1° Juan 2:27
La “unción” que ustedes “recibieron” de Él “permanece” en ustedes, y no tienen necesidad de que nadie les enseñe. Así como la unción misma les “enseña” todas las cosas, y es la verdad, permanezcan en “comunión” con él, tal y como él les ha enseñado.
En tiempos bíblicos un rey, un sacerdote, eran “ungidos” con aceite como señal de que necesitaban el Poder de Dios para su importante tarea.
Para todas tus actividades cotidianas, debes recibir y permanecer cada día bajo esta poderosa “Unción”, pidiendo al Espíritu Santo que te enseñe sus principios verdaderos para no equivocarte, profundiza tu comunión con Él, porque es una Persona que desea fervientemente estar con vos.
Ora así: Padre Dios, comienzo este día recibiendo Poder para mis actividades, aprendiendo de Vos cómo desarrollarlas, disfrutando de tu Presencia dondequiera que vaya. Amen.
¡Bendecido Domingo!