1° Reyes 4:29
El Señor concedió a Salomón mucha sabiduría, inteligencia y prudencia, y lo dotó de un gran corazón, amplio como la arena del mar, para comprenderlo todo.
Salomón le había pedido a Dios sabiduría para gobernar una nación, y Dios le dio la capacidad extraordinaria de comprenderlo todo y hacer prosperar su reino.
Generalmente solo se le pide a Dios trabajo, por la familia, por una casa, pero no se busca lo principal: la sabiduría necesaria para un hogar exitoso, para una economía próspera, para tener una mente y cuerpo sano.
Ora así: Padre Dios, al igual que Salomón dame tu sabiduría para ordenar mi vida, mi familia, mis actividades, y también para ayudar a los que me rodean. Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Viernes!