1° Timoteo 1:15; 2:1; 2:8
Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores.
Ante todo, exhorto a que se hagan oraciones por todos los hombres; por todos los que ocupan altos puestos, para que vivamos con tranquilidad y reposo, y en toda piedad y honestidad. Por tanto, quiero que oren en todas partes.
El apóstol Pablo le pidió a su discípulo Timoteo que ore por todas las personas en todo lugar, en tiempos donde gobernaba Nerón y no había templos cristianos.
En lugar de quejarnos por lo mal que está la situación en general, orar desde nuestra casa, desde el lugar donde desarrollamos nuestras actividades cotidianas; por el gobierno, por tu trabajo, por el barrio. Compartir con todos y en todo lugar que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores.
Es la manera para que todos vivan tranquilos, honestamente, haciendo el bien.
Ora así: Padre Dios, desde mi casa, desde mi trabajo, te pido que le des sabiduría a mis gobernantes para bien de mi nación. Bendigo a todos los que me rodean y decido presentarles a Jesús, para que sus vidas sean sanas y salvas. Amén.
¡Bendecido Sábado!