1° Timoteo 6:10
Pues el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal; y algunas personas, en su intenso deseo por el dinero, se han desviado de la fe verdadera y se han causado muchas heridas dolorosas.
El dinero es útil cuando está a tu servicio para cubrir tus necesidades, para ayudar a otros, para honrar a Dios.
Lo malo es el “amor” al dinero, cuando se convierte en el centro de tu vida, cuando estás al servicio de él y dejas de depender de Dios, cuando nada es suficiente y solo piensas en tener más. Esto termina desviándote y causando muchos males personales, familiares, sociales.
Tu espíritu no se alimenta con lo material, se enriquece con presencia de Dios, con fe y gratitud en Él, con generosidad, reconociendo que todo viene del Señor.
Ora así: Padre Dios, conforme a tu palabra, dispongo mi corazón para que el dinero sea mi siervo y nunca yo sea esclavo de lo material. Pongo a Jesús en primer lugar en mi vida. Amén.
¡Bendecido Lunes!