2° Reyes 19:1-3

2° Reyes 19:1-3

Cuando el rey Ezequías oyó la amenaza, rasgó su ropa, se vistió de tela áspera y entró al templo del Señor. Enseguida envió a Eliaquim, administrador del palacio; a Sebna, secretario de la corte; y a los principales sacerdotes, todos vestidos de tela áspera, a hablar con el profeta Isaías, hijo de Amoz.

Toda una nación estaba siendo amenazada por el sanguinario rey de Asiria, pero Ezequías, “enseguida”, buscó el Consejo de Dios, confió en Su Palabra, y la ciudad fue liberada.

Cuando un problema de salud, familiar, económico, amenaza tu vida, en vez de dejarte intimidar por los problemas, busca enseguida una Palabra de Dios. Afírmate en sus Promesas y espera confiado en el Señor.

Ora así: Padre Dios, reconozco que el miedo me ha paralizado, pero hoy busco tu ayuda, creyendo que me librarás. Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Jueves!