2° Reyes 19:14-16
Después de recibir la carta, el Rey Ezequías hizo la siguiente oración: ¡Oh Señor, Dios de Israel, tú estás entronizado entre los poderosos querubines! Solo tú eres el Dios de todos los reinos de la tierra. Solo tú creaste los cielos y la tierra. ¡Inclínate, oh Señor, y escucha! ¡Abre tus ojos, oh Señor, y mira! Escucha las palabras desafiantes de Senaquerib contra el Dios viviente.
Toda la nación estaba siendo amenazada por un poderoso ejército; no había ninguna posibilidad de enfrentarlo con armas humanas; el pronóstico era de destrucción, hambre, esclavitud, muerte. La única opción que tenía aquel rey era presentar la amenaza ante Dios, quien finalmente los libró de aquella situación.
Dios es especialista en resolver situaciones límites. Pon tu vida, tu familia, tu economía, incluso la ciudad y nación .Presenta estas “cartas” amenazadoras al Señor.
Ora así: Padre Dios, yo reconozco que Tu eres Dios todopoderoso y nada es imposible para Vos. Por eso, ahora, rechazo todo mal pronóstico y creo que Vos me salvarás. Pongo también mi ciudad y nación en tus manos para que nos liberes. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!