2° Reyes 19:3-6

2° Reyes 19:3-6

El rey Ezequías dice: Hoy es un día de dificultad, insulto y deshonra. Es como cuando un niño está a punto de nacer, pero la madre no tiene fuerzas para dar a luz. Tal vez el Señor tu Dios haya oído al jefe del Estado Mayor asirio, que fue enviado por el rey para desafiar al Dios viviente, y lo castigue por sus palabras. ¡Te rogamos que ores por los que hemos quedado!. El profeta respondió: Díganle a su amo: Esto dice el Señor: No te alteres por ese discurso blasfemo que han pronunciado contra mí los mensajeros del rey de Asiria.

Hay malas noticias que nos quitan las fuerzas, nos hacen pensar negativamente y que no podemos hacerle frente a eso. Así actúan las tinieblas.

Aquel rey estaba siendo acosado e intimidado; pero busco la ayuda de Dios, y milagrosamente fue salvado.

Hace lo mismo, pon a Dios primero, pídele que te salve y siempre será tu defensa.

Ora así: Padre Dios, me doy cuenta que baje los brazos y me quede sin fuerzas para luchar. Pero hoy pido tu ayuda, ¡líbrame del mal, ayúdame! Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Viernes!