2° Reyes 4:42-44
Un hombre de Baal-salisa le trajo al hombre de Dios un saco de grano fresco y veinte panes de cebada que había preparado con el primer grano de su cosecha. Entonces Eliseo dijo: Dénselo a la gente para que coma. ¿Qué? exclamó el sirviente. ¿Alimentar a cien personas solo con esto? Pero Eliseo reiteró: Dénselo a la gente para que coma, porque esto dice el Señor: “¡Todos comerán, y hasta habrá de sobra!”. Cuando se lo dieron a la gente, hubo suficiente para todos y sobró, tal como el Señor había prometido.
Así como Dios multiplicó aquella ofrenda y sirvió para alimentar a 100 personas, da siempre en primer lugar al Señor, bendicelo con tus bienes, y también se multiplicará todo lo que produzcan tus manos.
Ora así: Padre Dios, gracias por enseñarme que los milagros ocurren después que doy lo que tengo y no antes. Decido ponerte a prueba, honrarte con mis bienes, diezmos y ofrendas para que siempre haya abundancia en mi casa. Amén.
¡Bendecido Miércoles!