2° Reyes 7:8-9
Cuando los hombres con lepra llegaron al límite del campamento, fueron de carpa en carpa, comieron y bebieron vino, sacaron plata, oro y ropa, y escondieron todo. Finalmente se dijeron entre ellos: Esto no está bien. Hoy es un día de buenas noticias, ¡y nosotros no lo hemos dicho a nadie! Si esperamos hasta la mañana, seguro que nos ocurre alguna calamidad. ¡Vamos, regresemos al palacio y contémosle a la gente!
La ciudad estaba sitiada por el ejército Sirio, y aquellos cuatro leprosos, en lugar de dejarse morir de hambre, corrieron el riesgo de entregarse al ejército enemigo, sin saber que Dios había hecho un milagro, y los sirios habían abandonado apresuradamente el campamento, dejando abundante comida.
Comieron y bebieron como hacía tiempo que no lo hacían, pero luego reaccionaron y decidieron llevar estas buenas noticias a toda su ciudad.
Dios también hace milagros en tu vida. Comparte este Devocional Diario con tus vecinos, con aquellos que la están pasando mal, para que escuchen las buenas noticias que Jesús los ha liberado de toda maldición presente y de la muerte eterna.
Ora así: Padre Dios, gracias por salvar mi vida. ¡Decido contar a otros estas buenas noticias! En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Domingo!