2° Samuel 7:29
Dígnate bendecir a todos mis descendientes, y permite que siempre haya uno de ellos a tu servicio. Tú, Señor, lo has prometido, y con tu bendición será bendecida mi familia para siempre.
Pone en orden tu vida: primero siempre Dios, segundo tu familia. ¡Dedica mucho tiempo en ello! Lo material es importante, pero ¿de qué te sirve si pierdes tu alma y a tus seres queridos?
Ora así: Padre Dios, ¡bendice a todos mis descendientes, que siempre estén a tu servicio!. ¡Que mi familia esté siempre bendecida, incluso en todas mis generaciones futuras! Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Domingo!