Génesis 37:23-24

Génesis 37:23-24

Cuando llegó José, sus hermanos le quitaron la hermosa túnica que llevaba puesta. Después lo agarraron y lo tiraron en la cisterna.

Por errores propios, por celos y envidia, sus propios hermanos lo tiraron a un pozo, lo vendieron como esclavo, aunque José finalmente triunfó en Egipto, la potencia dominante de aquellos años, porque Dios siempre estuvo con él.

Si te sientes en la misma situación de José, no pierdas la fe, Dios también está con vos. Ese “pozo” puede servirte para poner los cimientos de un gran “edificio” que construirás en el futuro.

Ora así: Padre Dios, gracias por estar conmigo aún en los peores momentos. ¡Sácame del pozo! ¡Ayúdame a comenzar de nuevo! ¡Guíame por tu recto Camino! Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Martes!