San Marcos 1:32-35
Le llevaron a Jesús muchos enfermos y endemoniados. El pueblo entero se juntó en la puerta para mirar. Entonces Jesús sanó a mucha gente que padecía de diversas enfermedades y expulsó a muchos demonios. A la mañana siguiente, antes del amanecer, Jesús se levantó y fue a un lugar aislado para orar.
Jesús tenía la pasión de ayudar a la gente a superar sus dificultades y enfermedades. Pero para dar, primero tenía que recibir, conectándose permanentemente en oración con Su Padre.
Antes de comenzar a “dar”, a tu familia, en tu trabajo, antes de enfrentar cada problema, hace como Jesús, comienza cada día a solas con Dios, orando, buscando Su dirección.
Ora así: Padre Dios, antes de comenzar mis actividades, busco que Tu presencia me guíe por caminos de bendición. Líbrame de todo mal. Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!