Romanos 12:9-10
No finjan amar a los demás; ámenlos de verdad. Aborrezcan lo malo. Aférrense a lo bueno. Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente.
Amar es más que un sentimiento, es una decisión voluntaria.
Tus padres biológicos y espirituales necesitan que los honres y abraces hoy, y no derramar tus lágrimas mañana cuando ya no estén.
Tu cónyuge espera que renueves y le manifiestes a diario tu amor, para que el matrimonio perdure para siempre.
Tus hijos se alimentan de tu cariño diariamente para que crezcan sanos y fuertes.
Tus amigos esperan tu ayuda y comprensión para sentirse acompañados en su camino.
Tu prójimo necesita que extiendas tu mano misericordiosa para sobrellevar tiempos difíciles.
Siembra amor, honra, y Dios te hará disfrutar de larga y bendecida vida.
Ora así: Padre Dios reconozco que no he amado lo suficiente, pero hoy decido comenzar a expresarlo a todos los que pusiste a mi lado. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Miércoles!