Nehemías 9:20-21

Nehemías 9:20-21

Enviaste tu buen Espíritu para que les enseñara, y no dejaste de alimentarlos con maná del cielo ni de darles agua para su sed. Durante cuarenta años los sustentaste en el desierto, y nada les faltó. ¡No se les desgastó la ropa, ni se les hincharon los pies!

Dios está dispuesto a suplir toda necesidad en nuestra vida cada día como lo hizo con Israel en el desierto.

Pero como nos cuesta confiar. Preferimos guardar todo lo que podamos para asegurarnos la provisión. Nos acostumbramos así a depender de nuestras propias fuerzas y no de las del Señor.

Pídele y recibí el “pan nuestro de cada día”. Y cuando tus recursos aumenten, honra a Dios con tus bienes en gratitud y no dejes jamás de buscarlo.

Ora así: Padre Dios, gracias por tu ayuda y tu provisión para este día. Necesito que tu presencia me acompañe y abra camino delante de mis pies para encontrar la salida a mis problemas. En el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Sábado!