Génesis 3:1
La serpiente era el más astuto de todos los animales salvajes que el Señor Dios había hecho. Cierto día le preguntó a la mujer: ¿De veras Dios les dijo que no deben comer del fruto de ninguno de los árboles del huerto?
Así como en el jardín del Edén, el diablo sembró dudas en el corazón de Eva, hoy trata de hacer lo mismo con vos para evitar que recibas la bendición de Dios.
¿Realmente Dios es tu sanador? ¿Tu proveedor? ¿Tu Padre quien te acepta? ¿Perdona todos tus pecados?
¡No tengas ninguna duda! Dios es todo lo que necesitas en toda circunstancia y ante toda dificultad.
Ora así: Padre Dios, creo que eres todo lo que necesito: mi Padre, mi Protector, mi Sanador, mi Proveedor, y aunque aún no he recibido lo prometido, confío en Vos y se que me ayudaras. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Miércoles!