Apocalipsis 21:5-8

Apocalipsis 21:5-8

Y el que estaba sentado en el trono dijo: ¡Miren, hago nuevas todas las cosas!. Entonces me dijo: Escribe esto, porque lo que te digo es verdadero y digno de confianza. También dijo: ¡Todo ha terminado! Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. A todo el que tenga sed, yo le daré a beber gratuitamente de los manantiales del agua de la vida. Los que salgan vencedores heredarán todas esas bendiciones, y yo seré su Dios, y ellos serán mis hijos.

Este pasaje del último libro de la Biblia nos recuerda que el pecado tiene consecuencias inmediatas y futuras, y la obediencia trae bendiciones en esta vida y salvación por toda la eternidad.

Hoy es el día de “arreglar cuentas” con el Señor. Pídele perdón, arrepiéntete, síguelo.

Ora así: Padre Dios, creo que Jesús ya sufrió por mis pecados, y resucitó para que yo tenga vida eterna. Te pido perdón por todas mis faltas, y decido seguirte cada día de mi vida. En el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Miércoles!