1° Corintios 15:33-34
No se dejen engañar: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres; así que vuelvan en sí y vivan con rectitud, y no pequen.
Más del 70% de las conversaciones son chismes sobre personas ausentes, para criticarlos o difamarlos. Estas conversaciones negativas corrompen al que habla y los que escuchan.
Dios nos enseña que si queremos vivir días felices debemos refrenar la lengua de hablar mal y en su lugar, bendecir siempre.
Si cambias tu modo de pensar y hablar, cambiaras tu forma de vivir.
Ora así: Padre Dios, recibo esta amonestación para mi vida, y decido hablar siempre con bendición, honrando a mi prójimo. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!