Hechos 2:21, 38-40
Pedro les dijo: Y todo aquel que invoque el Nombre del Señor, será salvo. Arrepiéntanse, y bautícense cada uno de ustedes en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados. Porque para ustedes es la promesa, y para sus hijos. Sean salvos de esta perversa generación.
Así como en aquellos tiempos el imperio romano estaba totalmente corrompido, la generación actual también está llena de perversidades, y las consecuencias del pecado se ven por doquier.
Tu vida, tu familia, tus vecinos, necesitan salvación, y solo es posible alcanzarla si te arrepientes e invocas el Nombre de Jesús.
Ora así: Padre Dios, te pido perdón por mis pecados. Renuncio a ser parte del sistema de tinieblas que me rodea, e invoco el Nombre de Jesús para que sea salvo yo y mi casa. Decido también compartir este mensaje con todos mis contactos. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!