Hechos de los Apóstoles 3:4-6
Pedro y Juan lo miraron fijamente, y Pedro le dijo: ¡Míranos!. El hombre lisiado los miró ansiosamente, esperando recibir un poco de dinero, pero Pedro le dijo: Yo no tengo plata ni oro para ti, pero te daré lo que tengo. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y camina!.
Aquel paralítico estaba esperando una limosna, pero se encontró con un desafío: ¡Levántate! Hizo caso a esa orden y su vida cambio completamente.
Decide levantarte vos también y salir del estancamiento, de la pobreza, de la enfermedad, de la mediocridad; ¡serás totalmente transformado!
Ora así: Padre Dios, obedezco a tu Palabra y me levanto, creyendo que hay algo nuevo para mi vida. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Martes!