Salmos 58:11
Es verdad que hay recompensa para los que viven para Dios; es cierto que existe un Dios que juzga con justicia aquí en la tierra.
Dios siempre da la justa recompensa a quienes mediante sus actividades cotidianas le sirven, estudiando, trabajando, compartiendo con el necesitado.
Esfuérzate, pone lo mejor de vos, sirviendo con alegría, espera confiado en Él.
Ora así: Padre Dios, decido servirte cada día, esperando el cumplimiento de esta Promesa. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Martes!