Romanos 8:32
Si Dios no nos negó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos también, junto con su Hijo, todas las cosas?
Dios creo la Tierra con abundancia, y el Cielo con gloria, para darte todo lo que necesitas temporalmente y pases la eternidad junto a Él.
Entrego a la muerte a su propio Santo Hijo, para que pague el precio por tu pecado que te esclaviza y así obtengas redención, libertad espiritual, para disfrutar de todas las cosas: salud espiritual, mental y física; prosperidad familiar y material; el gozo de compartir con otros lo que tienes.
Ora así: Padre Dios, acepto a Jesús como mi Salvador. Creo que pago el precio de mi libertad para que sea tu hijo y heredero de todas las cosas. En Su Nombre, amén.
¡Bendecido Miércoles!