1° Corintios 10:23-24
Todo me está permitido, pero no todo es provechoso, ni todo edifica. Ninguno debe buscar su propio bien, sino el bien del otro.
Las leyes, costumbres, formas, modos y hasta culturas, van cambiando; lo que ayer estaba prohibido hoy es aceptado hasta por la ley; pero no todo lo permitido es provechoso, te edifica, ni es bueno para tu prójimo.
Dios te creó con amplia libertad, pero no la uses para tu propio mal y el de los demás, aunque esté legalmente permitido.
Acepta los pocos límites que Dios puso para protegerte y para bendición de los otros. Hace el bien y te irá mejor.
Ora así: Padre Dios, perdóname por haber pecado. Recibo libertad para hacer el bien a todos y así mantener tu bendición. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Lunes!