1° Samuel 3:7-9
Samuel estaba confundido porque aún no conocía la voz de Dios. Esta era la primera vez que Dios le hablaba. Por tercera vez Dios lo llamó: «¡Samuel, Samuel!». Dime, Dios mío, ¿en qué puedo servirte?
Al igual que a Samuel, Dios quiere hablarte a vos a través de estos sencillos devocionales. Sería importante que tengas la misma humildad de aquel jovencito y estés dispuesto a escucharlo, obedecerlo y servirlo.
Ora así: Padre Dios, gracias por hablarme cada día. Estoy dispuesto a escucharte atentamente, guardar en mi mente y corazón tus Consejos, para que sean una luz en mi camino, y pueda guiar a mi familia y a todos los que me rodean. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Viernes!