Salmos 66:9-12
Nuestra vida está en Sus manos, Él cuida que nuestros pies no tropiecen. Nos pusiste a prueba, oh Dios; nos purificaste como se purifica la plata. Nos atrapaste en tu red y pusiste sobre nuestra espalda la carga de la esclavitud. Luego colocaste un pastor sobre nosotros. Pasamos por el fuego y por la inundación, pero nos llevaste a un lugar de mucha abundancia.
Dios permite que pases por pruebas para que te purifiques, crezcas, dependas de Él, avances, prosperes y tengas mucha abundancia; manteniéndote siempre humilde.
Ora así: Padre Dios, entiendo que estas pruebas son parte de tu entrenamiento para bendecir mi vida abundantemente. ¡Ayúdame a superarla! Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!