Deuteronomio 10:17
El Señor tu Dios es Dios de dioses y Señor de señores. Él es el gran Dios, poderoso e imponente, que no muestra parcialidad y no acepta sobornos.
Vivimos tiempos donde el favor tiene precio, se soborna para conseguir un beneficio, y hasta se intenta negociar con Dios, haciendo promesas que luego no se cumplen.
Renuncia a una mentalidad materialista que justifica cualquier medio para alcanzar un fin.
Pon a Dios primero, esperando en Él, quien te bendecirá por su gracia, bondad y misericordia.
Da por gratitud por lo recibido, por fe por la respuesta que viene, y no para “comprar” su Voluntad.
Ora así: Padre, perdóname por tener una mentalidad materialista. Te reconozco como mi gran Dios, Señor de señores, poderoso e imponente, que bendices por gracia. Decido dar en gratitud por lo que he recibido, y la seguridad de lo que vendrá. Amén.
¡Bendecido Jueves!