Efesios 4:30-32
No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Recuerden que él los identificó como suyos, y así les ha garantizado que serán salvos el día de la redención. Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta. Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo.
No permitas que tu corazón se llene de amargura, furia, enojo, y luego decir palabras ásperas, mentiras, comportarte mal; todo lo cual entristece a Dios y abre puertas a la maldición.
Decide llenarte del Espíritu Santo, para que tu carácter cambie, atraigas las bendiciones, seas de edificación para otros.
Ora así: Padre Dios, renuncio a toda amargura, furia, enojo; perdóname por mi conducta equivocada. Decido dar lugar a tu Espíritu y bendecir a todos. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Viernes!