Efesios 6:4
Ustedes, los padres, no provoquen a ira a sus hijos, sino edúquenlos en la disciplina y la instrucción del Señor.
¿Qué provoca una profunda ira, una “herida emocional” en los hijos?
– La ausencia de educación de acuerdo a los valores del Señor, con reglas claras, bien explicadas;
– La hipocresía y falta de ejemplo de los padres;
– La disciplina injusta, con gritos, maltratos, sin amor;
– La ausencia de tiempo de calidad, jugando, escuchándolos, entendiendo sus necesidades.
Ora así: Padre Dios, gracias por ser un Padre amoroso que me disciplina para que desarrolle todo mi potencial. Decido imitarte y hacer lo mismo en mi familia. Perdono y honro a mis padres. Sana toda herida. En el nombre de Jesús. Amén.
¡Bendecido Sábado!