Gálatas 1:3-4
Que Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo les concedan gracia y paz. Tal como Dios nuestro Padre lo planeó, Jesús entregó su vida por nuestros pecados para rescatarnos de este mundo de maldad en el que vivimos.
Gracia y paz son dos regalos de Dios para rescatarte de este mundo de maldad y darte vida abundante mediante Jesucristo.
La gracia es imprescindible para borrar tu “prontuario espiritual” y librarte de la condena eterna.
La paz abarca un amplio abanico de bendiciones que incluye: relación con Dios, sanidad de tu mente y cuerpo, fortaleza familiar, prosperidad económica, influencia social.
Ora así: Padre Dios, creo que a través de Jesús tienes planes maravillosos para mi vida. Recibo tu perdón inmerecido y tu abundante bendición que sobrepasa todo entendimiento. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Lunes!