Génesis 13:17-18
Levántate, recorre la tierra a todo lo largo y lo ancho de ella, porque a ti te la daré. Entonces Abrán levantó de allí su tienda y se fue a acampar en el encinar de Mamre, que está en Hebrón. Allí edificó un altar al Señor.
Abrán era extranjero en tierra ajena, pero Dios le dió una promesa y le pidió que pise ésa tierra espaciosa, que tenga fe, creyendo que algún día la iba a poseer.
Esa Palabra no se escribía, pero se declaraba de una generación a la otra, hasta que todo se fue cumpliendo hasta el día de hoy.
Anímate a creer y declarar todas las promesas sobre tu vida, hijos, ciudad, creyendo que el plan de bendición de Dios se cumplirá y serás de bendición para todos los que te rodean.
Ora así: Padre Dios, creyendo en tu Palabra declarare siempre bendición y nunca derrota; para mi vida, mi descendencia, mi nación. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Viernes!