Génesis 21:19
Entonces Dios abrió los ojos de Agar, y ella vio un pozo lleno de agua. Enseguida llenó su recipiente con agua y dio de beber al niño.
Agar pensaba que ella y su niño no resistirían el paso por el desierto, pero Dios abrió sus ojos y encontró el pozo de agua que los salvó.
Pídele a Jesús que te de a beber su agua, para que no vuelvas a tener sed espiritual y, además, puedas ver la salida a tu problema.
Ora así: Padre Dios, recobro fuerzas bebiendo del Espíritu de Jesús. Abre mis ojos para ver el camino hacia la bendición. Te lo pido en el Nombre del Señor, amén.
¡Bendecido Martes!