Hechos 16: 29-31
El carcelero pidió una luz y corrió al calabozo y cayó temblando ante Pablo y Silas. Después los sacó y les preguntó: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos le contestaron: Cree en el Señor Jesús y serás salvo, junto con todos los de tu casa.
El carcelero, al pensar que los presos se habían escapado y que iba a ser ejecutado por ello, les preguntó qué tenían que hacer para salvarse.
Todos estamos a un paso de la eternidad, por eso, hoy que estás a tiempo, también es bueno que te hagas esta trascendental pregunta: ¿qué debo hacer para ser salvo?
La respuesta es simple y poderosa: ¡Cree en Jesucristo como tu Señor y Salvador!
Hace esta declaración: Padre Dios, creo que el Señor Jesucristo murió para que mi casa y yo tengamos vida eterna. Amén.
¡Bendecido Miércoles!