Hechos 26:29-30
Pablo respondió: Sea por poco o por mucho, pido a Dios que no solo usted, sino también todos los que me están escuchando hoy lleguen a ser como yo, aunque sin estas cadenas. Se levantó el rey, también el gobernador, Berenice y los que estaban sentados con ellos.
El apóstol Pablo, aún preso y encadenado, deseaba que todos, incluso los gobernantes, tengan un real encuentro con Dios. Ese era su propósito en la Tierra.
Si estas enfermo, desempleado, o pasando por otras dificultades, en vez de quejarte por tu situación, dedícate como Pablo a compartir buenas noticas, con otros, a visitar a un enfermo, a reenviar estos mensajes a un amigo, y también estarás cumpliendo con el propósito de Dios.
Ora así: Padre Dios, reconozco que solo pienso en mis problemas sin cumplir tu propósito. Decido comenzar a bendecir a mis vecinos, contactar a mis amigos, orar con ellos, invitarles a que te reciban como su Salvador y Redentor. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Lunes!