Isaías 55:13
Donde antes había espinos, crecerán cipreses; donde crecía la ortiga, brotarán mirtos. Estas cosas le darán gran honra al Nombre del Señor; serán una señal perpetua de su poder y de su amor.
Una vida sin Dios es infructífera; produce “espinos” en el matrimonio, en los hijos, enferma la mente y el cuerpo, empobrece.
Permite que el amor de Dios te atraiga a Él, camina en Su Poder y no solo en tus fuerzas.
La señal perpetua de que Su bendición está en vos será que donde antes crecían ortigas, ahora habrá cipreses; donde había destrucción, vendrá restauración; la enfermedad se tornara en salud; de la pobreza y escasez pasarás a la prosperidad; y además, a través tuyo, serán benditas todas las familias que te rodean.
Ora así: Padre Dios, decido crecer a tu lado, para que esta Promesa se cumpla, haya frutos abundantes en mi vida, mi casa, y sea de bendición para los demás. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!