Jeremías 29:7
Procuren la paz de la ciudad a la que permití que fueran llevados. Rueguen al Señor por ella, porque si ella tiene paz, también tendrán paz ustedes.
En aquellos tiempos, dominaba el imperio babilónico y desde la región actual de Irak esclavizaba a las naciones.
Los esclavos de Israel “maldecían” aquella poderosa ciudad y nación, pero su profeta Jeremías les da un principio espiritual universal: hay que bendecir, porque si a la nación le va bien, a vos también te irá bien.
Clama también por la paz en medio oriente, porque de ello depende nuestro bienestar.
Ora así: Padre Dios, te pido la paz para mi nación, pero también para Irán, Israel, Palestina, Líbano, EEUU, Ucrania, Rusia y cada nación en guerra; para que a todos nos vaya bien. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Lunes!