Jeremías 30:17
Dice el Señor: Te devolveré la salud y sanaré tus heridas, aunque te llamen “Ciudad, de quien nadie se interesa”.
Las personas, sus familia, las ciudades y naciones donde viven, necesitan que el Señor las sane.
Las promesas están disponibles para todos, pero solo quienes creen en ellas, los que se activan por Su Palabra, verán su cumplimiento.
Ora así: Padre Dios, creo en tu Promesa de sanidad, de restauración. La recibo por fe para mi casa, mi ciudad y mi nación. Afirmado en tu Palabra pongo manos a la obra. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Viernes!