Job 33:26-30
Cuando ores a Dios, serás aceptado y Dios te recibirá con alegría y te restaurará a una relación correcta. Declararás a sus amigos: “Pequé y torcí la verdad, pero no valió la pena. Dios me rescató de la tumba y ahora mi vida está llena de luz”. Así es, Dios actúa de esa forma una y otra vez por las personas. Él las rescata de la tumba para que disfruten de la luz de la vida.
Cuando pecamos nos alejamos de las bendiciones y atraemos sobre nuestra vida oscuridad y maldiciones.
Por eso es tan importante que, sin perder tiempo, nos acerquemos a Dios en oración, salgamos de las tinieblas, y nos encaminemos por la luminosa senda del Señor.
Ora así: Padre Dios, hoy me acerco a Vos para pedirte perdón. Límpiame y restáurame. Decido seguirte toda mi vida. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Lunes!