Joel 2:25-26
El Señor dice: Les devolveré lo que perdieron a causa del pulgón, el saltamontes, la langosta y la oruga. Fui yo quien permitió ese gran ejército destructor en contra de ustedes. Volverán a tener toda la comida que deseen y alabarán al Señor su Dios, que hace esos milagros para ustedes. Nunca más mi pueblo será avergonzado.
Así como aquellas plagas de estos cuatro insectos terminaron con las cosechas y provocaron una crisis económica en toda la nación, hoy también existen otro tipo de “insectos” que destruyen progresivamente vidas, familias y naciones enteras.
El pecado es la puerta abierta para la maldición y que entren demonios de escasez, miseria, pobreza, deudas, enfermedad. Se cierra con una decisión: arrepentirse, dar un giro de 180 grados para volver a Dios, cambiar la manera de pensar para que cambie la manera de vivir.
Abre la puerta a Dios para que te devuelva el doble de lo que perdiste, haya abundancia en tu mesa, milagros extraordinarios sucedan, y alabes el Su Nombre por todo lo que hará en tu vida.
Ora así: Padre Dios, te pido perdón por mis pecados. Me arrepiento y cierro la puerta de maldición en mi casa. Te pido perdón también por los pecados de mi ciudad y nación. ¡Devuélvenos la bendición! En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Lunes!