Joel 2:28
Derramaré mi Espíritu sobre toda la gente. Sus hijos e hijas profetizarán. Sus ancianos tendrán sueños, y sus jóvenes tendrán visiones.
El Espíritu de Dios es para todos: jóvenes y ancianos, padres e hijos, empleados y empresarios.
Moisés comenzó la liberación de una nación a los 80 años.
José soñó que iba a reinar cuando era un niño.
Caleb conquistó Hebrón cuando tenía sus 85.
David derrotó a un gigante cuando era solo un jovencito.
No te limites. Recibe un derramamiento de Su Espíritu, cualquiera sea tu edad, para seguir soñando y trabajando siempre.
Ora así: Padre Dios, se que tienes planes extraordinarios para mi presente y futuro, y para concretarlos recibo el Poder de tu Espíritu Santo. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Viernes!