Jonás 1:17
El Señor tenía preparado un gran pez, para que se tragara a Jonás; y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches.
La desobediencia le trajo consecuencias a Jonás, pero Dios lo salvó de morir ahogado, corrigió su rumbo, para que sea protagonista de la salvación de una gran ciudad.
Tus errores tienen consecuencias, que son la “escuela” para enderezar tu camino, y puedas ser de bendición para todos.
Ora así: Padre Dios, estoy sufriendo las consecuencias de mis propios pecados. ¡Perdóname! Decido caminar guiado por Jesús, para salvación de mi vida, familia, y aún de mi ciudad. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Viernes!