Josué 1:3
Tal y como se lo prometí a Moisés, voy a darles cada lugar donde pongan los pies.
Todas las promesas de Dios siguen vigentes para los que están dispuestos a dar un paso de fe y “pisar” la tierra, como hace un soldado que defiende su territorio.
Que se cumplan las promesas no depende de Dios, quien ya te las dio, sino de cuánto estás dispuesto a pisar, a avanzar, a mantenerte firme, a desalojar al enemigo que está usurpando lo que te corresponde.
Ora así: Padre Dios, creo en tus Promesas, y avanzo en el Nombre de Jesús para poseer todo lo que el diablo ha intentado robarme. Amén.
¡Bendecido Martes!