Lucas 1:44-45
Tan pronto como oí tu saludo, “el bebé saltó de alegría” dentro de mí. ¡Dios te ha “bendecido porque confiaste” en sus promesas!
María estaba visitando a su prima Elizabeth, que también estaba embarazada de quién sería llamado Juan el bautista, bebé que sintió la Presencia de Dios aún antes de nacer.
Imita a estas dos mujeres, confía para ser bendecido, acércate a Jesús y a personas que están llenas de Dios; para dejar atrás la tristeza y comenzar a saltar de alegría.
Ora así: Padre Dios, recibo el regalo de Jesús en mi vida, para ser lleno de alegría, que mi familia sea transformada, y lleve buenas noticias a quienes hoy están en tristeza y desesperanza. Amén.
¡Bendecido Domingo!