Proverbios 10:22
La bendición del Señor enriquece a una persona y Él no añade ninguna tristeza.
“Lo importante es la salud, el dinero va y viene”, dice el dicho popular; como si no se pudiera tener todo en la vida.
Sin embargo, Dios quiere bendecirnos integralmente: en la salud espiritual, emocional, física; nuestra economía, familia y todas las relaciones; y por supuesto que compartamos toda esta bendición con los demás.
Pero tenemos que decidir caminar a Su lado, porque nos conviene hacer Su voluntad.
Una sugerencia: Busca en Dios esta bendición completa, y nunca te conformes con menos.
Orá así: Padre Dios, decido obedecerte, porque necesito tu bendición en todas las áreas de mi vida. Te la pido en el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Jueves!