Proverbios 14:34
Un pueblo justo engrandece a la nación, pero el pecado deshonra a las naciones.
Una nación justa no depende solo del gobierno o los jueces, sino también de la conducta recta de todo el pueblo, que traerá como resultado un país con honra.
Comienzá decidiendo:
– Apartarte del pecado,
– Seguir los Consejos de Dios,
– Transmitirlos a tu familia,
– Compartirlos a tu esfera de influencia,
– Aplicarlos en tus actividades cotidianas,
– Ser protagonista de la transformación hacia una nación honrosa, próspera, gloriosa.
Ora así: Padre Dios, ¡perdona mis pecados! Decido obedecer a tu Palabra, lo que afectará a mi familia y contribuirá a engrandecer mi nación. Amén.
¡Bendecido Sábado!