Proverbios 15:3
Los ojos del Señor están en todo lugar, vigilando tanto a los malos como a los buenos.
Puedes estar pasando un proceso de victoria o de fracaso, de abundancia o escasez, alegría o dolor. Recuerda siempre esta Promesa, los ojos de Dios están sobre tu vida para cuidarte, guiarte en medio de cualquier circunstancia.
Ora así: Padre Dios, gracias por recordarme que conoces todas mis necesidades y deseas ayudarme siempre. Hoy me pongo en tus manos buscando tu guía y favor. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Lunes!