Proverbios 18:20
Una persona se alimenta de sus palabras y se sacia con el producto de sus labios.
Dios nos asegura que nuestras palabras tienen poder para alimentarnos o debilitarnos, para animarnos o deprimirnos, para hacernos crecer o destruirnos, para traer paz o provocar conflictos, para bendecir o maldecir.
Ud. va a cosechar lo que siembra con sus palabras, por eso, cambié su manera de pensar y hablar y cambiará su manera de vivir.
Orá así: Padre Dios, recibo tu consejo, entendiendo que mis palabras generan alegría o tristeza, expectativas o desánimo. Te pido tu ayuda para cambiar mi forma de pensar y expresarme para que yo y los que me rodean cosechemos bendiciones y vida. Te lo pido En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!
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