Proverbios 24:17-18
No te alegres cuando tus enemigos caigan; no te pongas contento cuando tropiecen. Pues el Señor se molestará contigo y quitará su enojo de ellos.
Cuando alguien te hace daño, puedes estar esperando que caiga, tropiece, le vaya mal.
A Dios le agrada que perdones, que les desees el bien, que no te quedes atado por esa situación, que sigas adelante con el favor del cielo.
Ora así: Padre Dios, así como eres bueno conmigo sin que lo merezca, perdono y bendigo a aquellos que me hicieron mal. Renuncio a quedarme atado espiritualmente por situaciones pasadas y en libertad sigo caminando con tu favor. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Martes!