Romanos 12:14
Bendigan a quienes los persiguen. No los maldigan, sino pídanle a Dios en oración que los bendiga.
El consejo de Dios va más allá de evitar pagar mal con mal; es perdonar, bendecir, desear el bien aún a quien te maldice, para alejarte de una permanente aflicción y atraer todo lo bueno que el Cielo ha preparado para vos.
Ora así: Padre Dios, decido aplicar tu Consejo. Perdono y bendigo a quienes me hicieron tanto mal, porque Vos también me perdonas y bendeces sin merecerlo. Amén.
¡Bendecido Jueves!